La no ratificación del TTP sería un duro golpe a la credibilidad de Estados Unidos en Latinoamérica.
Después de largos años de negociación, el destino del TTP ahora recae en el Congreso de los Estados Unidos. Este ambicioso acuerdo comercial se ha enfocado en las ventajas económicas y su importancia para los objetivos políticos de distintos países con el oriente, sin embargo una no ratificación podría poner en una situación crítica la credibilidad de Estados Unidos para Latinoamérica.
Para empezar, un fallo de este tipo podría afectar de manera considerable la percepción de Estados Unidos como un socio fiable. El Tratado Transpacífico incluye cuatro estrechos socios comerciales de Estados Unidos Canadá, México, Perú y Chile. Los mandatarios de estos países y otros de la región probablemente interpretarían una derrota del acuerdo comercial como un síntoma de la disminución del interés y capacidad para dirigir en la promoción de reglas y normas internacionales de parte de Washington.
El impacto potencial en Latinoamérica de una no ratificación se magnifica en particular en el caso de México, el segundo mayor mercado de exportación y el tercer socio comercial de los Estados Unidos. México se ha convertido en una de las economías más abiertas del mundo y una potencia comercial mundial, que cuenta con una red de acuerdos de libre comercio con 44 países y, más recientemente, co-fundador de la Alianza del Pacífico, un regionales esquema de integración con Chile, Colombia y Perú.
El gobierno mexicano presionó fuertemente para unirse a las negociaciones del Tratado Transpacífico en el año 2012 con el fin de proteger a sus cadenas de suministro norteamericanas altamente integradas. Diplomáticos mexicanos establecieron un fuerte argumento referente a cómo el TTP ofrece una gran oportunidad para actualizar el TLC y actualizar las relaciones económicas con América del Norte. El Tratado de Libre Comercio ha contribuido a la prosperidad a través del comercio, la inversión y la competitividad internacional; sin embargo, a más de 20 años de su implementación ya hay tecnologías, productos y disciplinas comerciales que no considera en su estructura.
Estados Unidos tiene un interés muy particular en la estabilidad y la prosperidad de México como socio estratégico. Sin embargo, sin el TTP México y los Estados Unidos perderían la capacidad de mejorar la eficiencia en las cadenas de valor en América del Norte y explorar nuevos mercados para los bienes producidos en forma conjunta.
A pesar de que Estados Unidos probablemente continuaría siendo el principal mercado de exportación para México, la comunidad empresarial buscaría una diversificación de las relaciones comerciales de México y la apertura a nuevos mercados. Y así continuaría la integración económica del TPP sin la participación de los Estados Unidos.


