Gastronomía 

20 lugares increíbles para comer en la CDMX

Nos urge presentarte estos proyectos gastronómicos de la Ciudad de México en donde debes comer al menos una vez en la vida

 En la Ciudad de México hay muchos espacios que aún no son hot spots gastronómicos, sin embargo, nacieron como un proyecto de investigación culinaria, aportan de alguna manera a la comunidad o simplemente tienen un talento innato para el buen comer y una personalidad especial que los hace dignos merecedores de tu paladar.

Hay bistros que te volverán loco con sus sándwiches, repostería y café de especialidad; taquerías alternativas que le dieron la vuelta a los tacos de la calle para que pruebes algo diferente; y por supuesto, los restaurantes de cocina fusión en los que encontrarás maneras increíbles –y exquisitas– de vincular la gastronomía de otras latitudes.

Haz tus planes para comer en la Ciudad de México pues son tantas las delicias pendientes por probar que no te alcanzarán las 24 horas del día.

 

Pizzería Grande Sorriso

 Con los chefs Atzin Santos (Atalaya) y Santiago Migoya (Talo) como socios, Grande Sorriso no podía servir una pizza cualquiera, aunque la idea sí fue abrir un lugar casual, accesible, en un local de dos pisos, casi en esquina con Mariano Escobedo. Desde la entrada puedes ver a los pizzaiolos cubriendo la masa fina con ingredientes apetitosos y sacando las pizzas cuatro minutos después, con la orilla tostadita y el perfume inigualable de la leña.

Fat Boy Moves

 Este lugarcito encantador con menú basado en la cocina coreana se llevaría de calle a varios locales más sofisticados. Los fundadores son la repostera mexicana Marifer Millán y el chef coreano-estadounidense Allen Novack, quienes se conocieron en Nueva York, trabajando en grandes restaurantes como Eleven Madison Park y Momofuku. Su alma de tragones los llevó a crear un lema para cuando sales a buscar cosas ricas: “fat boy moves”, y así decidieron bautizar su primer comedor, que sirve comidas, cenas tempraneras y brunch los fines de semana.

Maizajo

El taco primordial, tema del que se desprenden todas las variaciones habidas y por haber, es el taco de sal: tortilla calientita del comal, bien enrollada con sal al gusto, y a la boca. El mejor que he comido en un buen tiempo es de Maizajo, la tortillería que abrieron hace unos meses Daniel González y Santiago Muñoz, los chefs de Fonda Mayora, inspirados por sus maestros Alicia Gironella y Gerardo Vázquez Lugo.

Convoy

Un conjunto de camioncitos con fogones que se escoltan para luchar en la guerra gastronómica de la colonia. Es un espacio al aire libre que reúne diferentes food trucks de toda la CMDX; en este garage de delicias puedes comer estilos como japonés, americano, mexicano y brasileño, entre muchos otros que van y vienen.

Punto Taco MX

Si lo que te importa es el sabor y no la decoración con terciopelos y candiles, Punto Taco MX es tu lugar. Esta taquería fundada por Mariana Orozco, Fernando Merino y los socios de Eloise (Abel Hernández, Eduardo Morali y Laura Santander) ofrece 16 guisados a escoger, servidos en doble tortilla sobre cama de arroz rojo, copeteados con queso o guacamole, más una barra de salsas, minipostre de cortesía y la posibilidad de invitarle un taco a quien lo necesite. Si quieres participar, dejas pagado uno o más tacos —18 pesos cada uno— y lo indican pegando la comanda en la caja. Esta iniciativa se llama Taco Pendiente y en su página en FB puedes leer las historias de quienes los reciben cada semana.

Comedor

Si ya has estado en los mejores restaurantes de la CDMX y estás aburrido de los mismos conceptos y sabores, entonces estás listo para esto. Comedor no es un restaurante, es toda una experiencia gastronómica que surgió de la unión entre Comilona (proyecto de cocina itinerante) y la chef Mariana Vizcaíno, quien tiene muchísimos ases bajo la manga en lo que a cocina se refiere.

Nomeolvides Fonda

Visitar esta fonda es como entrar a un Pueblo Mágico, tiene una decoración sencilla y minimalista que te enamora; el verde brillante en las sillas y mesas contrasta con la madera, luego los espejos hexagonales aquí y allá, creando un efecto de panal de abejas con el piso que se extiende a un cuarto de la pared. Hay un envolvente aroma a comida mexicana desde la entrada que te avisa sobre la experiencia culinaria que te espera.

Boca Restaurante de Postres

Este concepto te hará ver el postre desde una perspectiva artística y honesta, gracias a los productos 100% naturales y de temporada que utilizan diestramente. Por lo menos en mi visita, Boca demostró que “del postre nace el amor”.

Este lugar te recibe con un sencillo pero pintoresco diseño de interiores; hay jarrones con flores frescas sobre mesas de madera, sillones adheridos a la pared y una gran barra que recorre casi todo el restaurante. En este espacio se encuentra una vitrina con postres individuales; como la tartaleta de cacao y anís verde que va acompañada de un chocolatoso mousse semi-amargo, decorado con frutos rojos, desde el primer bocado comprueba la untuosidad y acidez del cacao, después percibes la frescura que aporta el anís. Es un postre que debes probar.

María Ciento38

El embeleso de este restaurante es que se encuentra en el patio trasero de una casa clásica de Santa María la Ribera –mediados del siglo XIX–, una colonia que data del año de 1861, convirtiéndola en uno de los primeros fraccionamientos de la Ciudad de México. María Ciento38 está en la calle que lleva el mismo nombre de la colonia, una calle con la propia riqueza arquitectónica del resto de la zona y que da al parque del Kiosko Morisco; es una de las mejores zonas para caminar (y comer) en la ciudad.

Cemitas Victoria

Los mercados tienen la mezcla de colores, olores y gritos de los marchantes que puede ser tan divertida como abrumadora. “Pásele güerita” se escucha en todos lados, ves los caldos y las flautas y se te antoja todo. Solía ir al Mercado Lázaro Cárdenas para comer carnitas, ahora voy por las cemitas.

El triunfo de los poblanos queda claro cuando uno prueba esta versión de la torta. La mejor que he probado en la ciudad está en Cemitas Victoria de Enrique Zermeño; un joven gastrónomo que dejó el mar cuando terminó su contrato como chef en un crucero y regresó a su tierra con antojo de este poblanismo. Le pasó lo mismo que a mi, las cemitas que encontraba en la ciudad estaban bien, pero él, poblano de nacimiento y corazón, sabía que los capitalinos casi merecíamos tener mejores cemitas.

Tea Forté

¡Amantes del té, regocijaos! Un nuevo punto dedicado a la alabanza de las hojas de camellia sinensis ha nacido: el nuevo lounge de Tea Forté celebra el décimo aniversario de la marca en México y es su único salón de té en todo el mundo. Además de exhibir todas sus colecciones, elegantes teteras y accesorios, sirve bebidas frías y calientes, con y sin alcohol, basadas en sus mezclas de té y tisanas, con una selección de sándwiches y repostería para acompañarlas.

Ramona

Desde la entrada percibí un estilo totalmente particular, hay unos toques kitsch muy mexicanos y otros decorativos como juguetes y cómics. Son dos pisos con mesas, sillas y una miscelánea de artículos coloridos que te dicen que a Ramona le gusta expresarse.

Para comenzar pedí un coctel llamado gumercindo, hecho para una tarde calurosa por la guanábana, vino blanco y romero; además, te abre el apetito para este viaje gastronómico.

El primer plato fue nicandro, compuesto de cuatro chiles cuaresmeños empanizados rellenos de una mezcla de quesos, acompañados de lo que fue uno de los highlights de mi día: la salsa de mango con chipotle, que embonó como amor a primera vista con la mezcla de quesos y lo picoso del chile.

Después ordene unas pizzas de sartén individuales, quise las más tradicionales así que elegí la de cuatro quesos y carnes frías. Perfectas para compartir y te dejan un sabor de boca riquísimo; la combinación entre lo seco de la masa con lo untuoso de los demás ingredientes abrió camino para la baguette manolo. Viene rellena de jamón serrano, queso Asiago y una compota de xoconostle, que le da un sabor agridulce sorprendente.

Koku

No importa si eres purista de los sabores de la comida nipona, una vez que pruebas el taco de camarón tempura de Koku lo entiendes todo y relajas tus modos estrictos con la comida, porque a estas alturas no debe asustarte leer huitlacoche y teriyaki en la descripción de un mismo platillo. El chef Takeya Matsumoto te hablará en español mexicano y en japonés al mismo tiempo y con mucha fluidez a través de sus propuestas gastronómicas.

Le Petit Gourmand

Te presentamos Le Petit Gourmand, el nombre de un grupo de jovenes franceses cuya misión es promover lo mejor del savoir manger, en lo que a quesos franceses se refiere, en la CDMX.

Seguro has probado un queso brie, ¿pero un Brie de Meaux con denominación de orígen?, ¿o qué tal un Époisses AOC de Borgoña?, elaborado con leche pasteurizada de vaca –de la raza Abondance–, bañado en aguardiente Marc de Bourgogne por varias semanas que lo pinta de un color anaranjado similar a la teja. Si no lo has probado, tan sólo te queda imaginar la complejidad de aromas y sabores que tal proceso de elaboración le puede brindar a este producto lácteo. En su catálogo encontrarás alrededor de 20 quesos, de regiones particulares de Francia y con estricto control de calidad.

La Otilia Gluten Free Bakery

Ningún lugar con tantos “sin” en su propuesta había tenido tanto. Al grano, la carta es sin gluten, sin azúcares refinados y sin alérgenos.

Entré por suspicaz y porque el local está chulo. Tiene candelabros y papel tapiz de abuelita con onda: es decir, garigoles que contrastan con cojines medio hippies y buena luz. Me llamó la atención porque siempre estoy buscando un espacio tranquilo para abrir la compu y trabajar en santa paz. Aún mejor, en donde todo el mundo puede comer rico y huele a pan recién horneado (¡celíacos, este es el lugar!).

Galanga Thai Kitchen

 La historia del nacimiento de Galanga es como un cuento de hadas gastronómico: un chico mexicano conoce a una chica tailandesa y fue amor a primera vista; tuvieron un restaurante y fueron felices. Lo mejor de la historia es que la felicidad también nos tocó a los comensales.

Somri “Anna” Raksamran y su esposo Eleazar Ángeles —de Banyan Tree y Maximo Bistrot— son los orgullosos padres de este pequeño gran restaurante de auténtica comida thai, preparada con un sabio uso de las hierbas y las especias y a precios razonables.

Helados Palmeiro

 Dentro del Mercado Melchor Ocampo, también conocido como Mercado de Medellín, se esconde un local que no aparenta ofrecer algún postre o café, mucho menos los famosos helados cubanos.

En medio del tumulto de ofertas de frutas y verduras, carne, pescados y mariscos, en Helados Palmeiro verás a uno que otro conocedor ordenando en la barra un helado de nata, mantecado o coco.

No es difícil encontrar este local. Si entras por Medellín, sólo tienes que tomar cualquier pasillo a la izquierda y caminar hacia el fondo.

La Docena

De Guadalajara nos llega este restaurante de mariscos que seguramente impondrá una nueva moda, no sólo por su calidad gastronómica, sino también por su servicio.

Como si llegaras a casa de un amigo, en La Docena te reciben con una sonrisa. Si vas en fin de semana tendrás que anotarte en lista de espera, pero créenos, valdrá la pena la corta espera. Por fuera tal vez no sientas que es un lugar diferente; por dentro, se nota; al fondo están la cocina y la barra a la vista, a la derecha una cava de vinos cerrada por vidrio con mucha variedad, y una estación de servicio de jamón jabugo de bellota y jamón serrano. ¿Qué? ¿Aquí venden mariscos? Al acompañarte hasta tu mesa, el anfitrión te explicará las especialidades de la casa, sus platillos y cocteles, así que vete relajando porque tendrás un excelente, variado y bien guiado viaje a la costa.

Soda Fishlab

Aquí todo tiene que ver con mariscos y música, además los platillos tienen nombres como de experimentos de laboratorio. El espacio es un barco de madera con chicas pin-up a bordo; la diferencia es que las chicas y la música construyen un ambiente distinto. Ellas están en las paredes, tienen tatuajes y te remontan a esos diners sesenteros tipo Barracuda Diner o Be Bops, pero nada que ver. La música se inclina por lo alternativo y electrónico pues los orígenes de este lugar se remontan a un bar de música electrónica: Soda Pop Café Bar, muy concurrido por los satelucos. Dos de los socios actuales, Nacho Godoy y Erika de Anda solían manejarlo, ahora con Adriana Domínguez y Joaquín Rosas en la cocina.

Fábrica de Café

 Si ya estás cansado de los mismos conceptos, productos y colonias de la ciudad, te vamos a contar un secreto que te ayudará a huir de lo cotidiano.

Es una fabrica de café que de industrial no tiene nada pues todo lo que preparan tiene un trasfondo casero. Se ubica en una colonia al oriente de la CDMX en donde los transeúntes aún te dan los buenos días con una sonrisa y sin desconfiar; al llegar sabes que te has alejado del tumulto de caos de las colonias céntricas. A sólo un par de cuadras del metro Eduardo Molina de la línea 5 (amarilla), por los lares aeroportuarios, está esta cafetería cuya fachada se mimetiza con el resto de las casas de la colonia, la mayoría de sólo un piso. Visitarla es darle un descanso al ojo de edificios altos y el ruido de los automóviles.

Ver nota original en: timeoutmexico.mx

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