Guillermo del Toro y ‘La forma del agua’ arrasan en los premios de la crítica
La forma del agua, la cinta del cineasta mexicano Guillermo del Toro, ha sido la gran triunfadora en los premios Critics’ Choice al lograr cuatro galardones: mejor película, mejor director, mejor diseño de producción y mejor banda sonora. Los Critics’ Choice, que organizan cada año las organizaciones de críticos Broadcast Film Critics Association (BFCA) y Broadcast Television Journalists Association (BTJA), celebró este jueves por la noche en la ciudad californiana de Santa Mónica su 23° edición.
Tras los cuatro galardones conseguidos, La forma del agua se consolida como uno de los largometrajes destacados en la carrera hacia los Óscar, después de que el pasado domingo lograse también dos Globos de Oro (mejor director y mejor banda sonora).
“Soy mexicano”: la fórmula de Guillermo del Toro para mostrar a la vez el terror y la luz
Tras recibir la estatuilla, Del Toro ofreció una conferencia con la prensa, donde aseguró que haber nacido en México es uno de los factores que le han permitido lograr películas que son luminosas y oscuras a la vez.
La afirmación vino después de una pregunta formulada en inglés por una reportera de la agencia china de noticias Xinhua: “Usted tiene una habilidad extraordinaria para ver el lado oscuro de la naturaleza humana, la fantasía y el terror, pero a la vez es una persona realmente alegre y amorosa. ¿Cómo logra ese balance?” Del Toro contestó de inmediato: “Soy mexicano”, entre las risas y aplausos del público presente.
A continuación se extendió en su respuesta:
¿Sabes? En cierto sentido nadie ama la vida más que nosotros, porque somos muy conscientes de la muerte. La belleza de la vida convive de cerca junto al único lugar al que todos vamos a ir: todos en este planeta estamos en un tren cuyo destino final es la muerte. Así que durante el camino vamos a vivir: tendremos belleza y amor y libertad. Creo que cuando se suprime uno de los dos lados de la ecuación (la oscuridad o la luz), se convierte en un panfleto. Cuando tomas en cuenta la oscuridad para contar la luz, es la realidad”.
La última película de Del Toro es una “fábula extraña”, en palabras de su director, que narra el romance entre un monstruo acuático y la chica muda que trabaja como limpiadora en las instalaciones donde habita la criatura. “Quería que fuera una oda al amor, la fuerza más poderosa, y al cine”, explicaba el director en un encuentro con un grupo de periodistas después de que el filme ganara el León de Oro en el pasado Festival de Venecia.
La personalidad amorosa del director, a la que hacía alusión la reportera china, quedó demostrada en las redes hace unas semanas, cuando el cineasta ayudó a una tuitera texana a pagarse una biopsia con la donación de 665 dólares.
En otro momento de la conferencia de prensa de los Golden Globes, Del Toro hizo referencia a su país de origen.
Es muy bonito premiar la imaginación mexicana: un punto de vista completamente único que llevamos al mundo con nuestro arte, nuestra presencia y lo que podemos aportar”. Para el cineasta, este reconocimiento sirve para recordarle al mundo que hay mucho que contar y un contar muy mexicano”.
Los monstruos le vuelven a salvar la vida.
“Desde mi infancia siempre he sido fiel a los monstruos. He sido salvado y absuelto por ellos. Por 25 años he moldeado pequeñas y extrañas historias hechas con emoción, color, luz y sombras, y en tres precisos momentos, estas fábulas han salvado mi vida” fue la conmovedora reflexión del director mexicano.
Del Toro se refería a las criaturas de ‘El laberinto del fauno’, ‘El espinazo del diablo’ y la que muchos críticos consideran la más grande de sus aventuras cinematográficas: ‘La forma del agua’.
Muchos están hablando de la pulcritud técnica y la sensibilidad emocional que envuelve el encuentro entre una mujer sordomuda y una criatura mitad humana y mitad anfibia. “Del Toro está en forma con esta fantasía romántica tierna, concebida de forma deslumbrante, encabezada por la extraordinaria Sally Hawkins (…). Exudando arte, empatía y sensualidad por los poros”, escribió el crítico de ‘Variety’ Guy Lodge.
Las soledades confluyen en encuentros secretos, deseos de comunicación y extraña ternura que Del Toro, reveló Sally Hawkins, específicamente en la relación que configuraba una niña y un ser mitológico en ‘El laberinto del Fauno’, una de sus películas más famosas y reconocidas; claro, antes de que se le ocurriera ‘La forma del agua’. En ese filme, Elisa y Doug Jones (quien interpreta al ser anfibio) revitalizan la fórmula y le aplican un poco más de sentimiento y humanidad.


