El trabajador digital: la nueva fuerza de trabajo para las empresas.
Debido al acelerado ritmo en que las empresas se adentran en la economía digital y el internet de las cosas, la demanda de trabajadores del conocimiento está disminuyendo. Poco a poco será sustituido por un nuevo modelo de colaborador: el trabajador digital.
Hace varios años, Peter Drucker introdujo al trabajador del conocimiento como una pieza clave de las empresas productivas. En ese entonces por supuesto, la apuesta era bastante acertada, ya que lo que necesitaban las empresas eran trabajadores con conocimientos específicos que recopilaran información, la analizaran, la diseminaran y brindaran las bases para la toma de decisiones de la empresa.
Sin embargo, debido al acelerado ritmo en que las empresas se adentran en la economía digital y el internet de las cosas, la demanda de trabajadores del conocimiento está disminuyendo. Y no es que ya no sea necesario la recopilación de la información para sentar las bases de una toma de decisiones efectiva, sino que en la actualidad, la velocidad en la que necesitamos que se procesen los datos y las decisiones en tiempo real que deben tomarse de manera prácticamente inmediata hace que estos puestos de trabajo se vuelvan obsoletos. Por tanto, a pesar de que el trabajador del conocimiento tiene todavía lugar en modelos tradicionales de empresa, poco a poco será sustituido por un nuevo modelo de colaborador: el trabajador digital.
El trabajador digital se encuentra inmerso en la tecnología de manera permanente en una economía hiperconectada. Brindan por tanto un nivel de velocidad de operación y manejo de un volumen de datos más acorde a la actualidad, al punto de que se vuelven un recurso crítico para la toma de decisiones, el aprendizaje, la productividad y la gestión.
Contar con un trabajador digital eficiente beneficiará a las empresas de distintas maneras, desde reducir los tiempos de producción y toma de decisiones efectiva, hasta apoyar a la delegación de tareas entre colaboradores y dar espacio y tiempo para la innovación.
Este modelo de nuevo trabajador, que promete convertirse en poco tiempo en un recurso indispensable en las empresas en de la economía digital, se inserta de manera natural en las nuevas generaciones por venir, tanto lo último de los millenials como la generación Z, que en más de una ocasión han probado su interés por la realidad hiperconectada.


